Kukur Tihar: Celebrando el vínculo divino entre humanos y perros en Nepal
Nepal, una tierra rica en diversidad cultural y tradiciones ancestrales, abraza anualmente un festival único llamado Kukur Tihar, celebrado con fervor y alegría en todo el país. También conocido como el Festival de los Perros o Dog Puja, el Kukur Tihar es un día dedicado a honrar y adorar a los perros, reconociendo su lealtad, compañerismo y significado en la vida humana.
Este festival de varios días, que cae en el segundo día de Tihar, el festival hindú de las luces, tiene un profundo significado cultural y religioso. Durante el Kukur Tihar, los perros son adornados con guirnaldas de caléndulas y tika de vermellón (una marca roja en la frente), significando su importancia como guardianes y compañeros leales. Los hogares, las calles y los espacios públicos cobran vida con decoraciones vibrantes, creando una atmósfera de alegría y celebración.
Los rituales del Kukur Tihar son ricos y simbólicos, reflejando la conexión espiritual entre humanos y perros en la cultura nepalí. Se cree que los perros son mensajeros de Yama, el dios de la muerte en el hinduismo, y son adorados en este día para buscar sus bendiciones para protección contra los espíritus malignos y una vida próspera. Además, los perros ocupan un lugar especial en la mitología hindú, con historias que muestran su lealtad y devoción inquebrantables.
Uno de los aspectos más conmovedores del Kukur Tihar es el reconocimiento de los perros callejeros. Las comunidades se unen para alimentar, bañar y ofrecer oraciones a los perros callejeros, reconociendo su presencia y valor en la sociedad. Este acto de compasión refleja el espíritu de inclusividad y respeto por todos los seres vivos, independientemente de su estatus social.
El Kukur Tihar también sirve como plataforma para crear conciencia sobre el bienestar animal y la importancia de la tenencia responsable de mascotas. Organizaciones e individuos abogan por el trato humano de los perros y promueven iniciativas como campañas de adopción y vacunación para mejorar la vida de estos leales compañeros.
A medida que el sol se pone en el Kukur Tihar, las calles resuenan con los sonidos de las festividades, la risa y los ladridos de los perros, creando una atmósfera de armonía y unidad. Las familias se reúnen para compartir delicias tradicionales e intercambiar bendiciones, fortaleciendo los lazos de amor y amistad.
En un mundo donde los animales a menudo son marginados, el Kukur Tihar se erige como un testimonio de la profunda conexión entre humanos y perros, recordándonos el amor incondicional y la compañía que ofrecen. A través de esta vibrante celebración, Nepal rinde homenaje a sus queridos compañeros caninos, encarnando el espíritu de compasión, gratitud y reverencia por todos los seres vivos.